La salud mental también es cosa de chicos
La infancia y la adolescencia son etapas de grandes cambios y aprendizajes. Durante estos años se desarrollan habilidades emocionales, sociales y cognitivas que influirán en la vida adulta.
Así como prestamos atención al crecimiento físico, también es importante cuidar la salud mental de niños y adolescentes.
Sentirse triste, enojado o preocupado en determinadas situaciones forma parte de la vida. Sin embargo, cuando el malestar es intenso, se prolonga en el tiempo o interfiere en las actividades cotidianas, merece ser atendido.
Algunas señales que pueden requerir atención
Cada niño o adolescente es único, pero algunas manifestaciones que pueden indicar dificultades emocionales son:
Cambios marcados en el estado de ánimo.
Irritabilidad persistente.
Aislamiento social.
Alteraciones del sueño o del apetito.
Descenso en el rendimiento escolar.
Miedos intensos o preocupaciones excesivas.
Dificultades para relacionarse con otros.
Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
La presencia de alguna de estas señales no significa necesariamente que exista un trastorno de salud mental, pero sí puede ser una oportunidad para escuchar, observar y pedir orientación profesional cuando sea necesario.
El papel de la familia y los adultos significativos
Muchas veces, niños y adolescentes no encuentran las palabras para expresar lo que les sucede. Por eso, el acompañamiento de los adultos resulta fundamental.
Escuchar sin minimizar, generar espacios de diálogo y validar las emociones favorece que puedan sentirse comprendidos y pedir ayuda cuando la necesitan.
Pedir ayuda también es cuidar
Buscar orientación profesional ante las dudas o preocupaciones no significa que una familia haya fallado. Por el contrario, es una manera de brindar herramientas y acompañamiento oportuno.
En Conectate creemos que...
La salud mental se construye desde los primeros años de vida. Escuchar, acompañar y actuar a tiempo puede marcar una diferencia significativa en el bienestar presente y futuro de niños y adolescentes.