Una experiencia que asusta
Quienes atraviesan un ataque de pánico suelen describirlo como uno de los momentos más angustiantes de su vida.
La sensación aparece de forma intensa y repentina. Muchas personas creen que están sufriendo un infarto, que van a desmayarse o incluso que pueden morir.
Aunque los síntomas son muy intensos, un ataque de pánico no representa, por sí mismo, un peligro físico.
Síntomas frecuentes
Durante un ataque pueden aparecer:
Palpitaciones.
Sudoración.
Temblor.
Sensación de falta de aire.
Mareos.
Dolor u opresión en el pecho.
Hormigueo en manos o pies.
Sensación de perder el control.
La intensidad de estos síntomas hace que muchas personas consulten primero en una guardia médica.
¿Cómo acompañar?
Si alguien está atravesando un ataque de pánico, es importante transmitir calma.
Hablar con un tono sereno, permanecer junto a la persona y recordarle que esa sensación, aunque muy intensa, es transitoria, puede ayudar a disminuir el miedo.
Evitar frases como "tranquilizate" o "no es para tanto" suele ser más beneficioso que insistir en que deje de sentirse así.
Buscar ayuda también es parte del cuidado
Cuando los ataques se repiten o generan temor constante a que vuelvan a aparecer, es recomendable consultar con profesionales especializados.
Existen tratamientos eficaces que permiten comprender lo que sucede y recuperar la sensación de seguridad.
En Conectate creemos que...
Comprender lo que ocurre durante un ataque de pánico es el primer paso para disminuir el miedo. La información, el acompañamiento y el tratamiento adecuado pueden ayudar a recuperar la confianza y el bienestar.